Sobrevivir en Ucrania bajo las bombas y el frío

24 noviembre 2022

Misiones Salesianas

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Las escuelas y la atención a la población frente al frío son las prioridades para Misiones Salesianas.

“En los colegios de Zhytomyr, Lviv y Odessa necesitamos aislar tejados y paredes porque hay alumnos que tienen que estar con el abrigo en clase”, explican los misioneros salesianos en Ucrania. “El elevado precio del combustible es nuestra gran preocupación, necesitamos generadores eléctricos. Hemos tenido que suprimir las vacaciones de otoño para tenerlas un poco más adelante”, cuenta Michal Wocial desde Zhytomyr.

Desde hace unas semanas, todos los esfuerzos de los misioneros salesianos en la emergencia en Ucrania y en los países que acogen a la población refugiada se centran en preparar la llegada del invierno. “Atender las necesidades de las escuelas es una prioridad”, aseguran los misioneros desde Varsovia. Más de 2.000 centros escolares han sido dañados por las bombas y al menos 300 han sido destruidos. “Construir refugios en los colegios y proteger a los alumnos del frío con el aislamiento de techos y el arreglo de puertas y ventanas ha sido una de las líneas de acción del trabajo salesiano desde septiembre”, explican.

Más de 15 millones de ucranianos necesitan ayuda para vivir. La guerra, que dura ya nueve meses y que en las últimas semanas se ha intensificado por los continuos bombardeos, complica la supervivencia de la población en Ucrania y en los países limítrofes por las bajas temperaturas. El frío afecta a la población desplazada, refugiada, retornada y también a las comunidades de acogida, con temperaturas que pueden superar los 15 grados bajo cero.

La solidaridad salesiana de todo el mundo trabaja para ayudar a la población a reconstruir sus viviendas mediante la distribución de kits para pequeñas y medianas reparaciones domiciliarias de emergencia. Miles de hogares han sufrido daños y también está previsto entregar mantas, ropa de invierno, estufas y combustible. La atención psicológica, de manera especial a los menores que sufren traumas por la guerra, es otro punto importante de la ayuda salesiana en Ucrania. «Toda la implicación con estas personas víctimas de la guerra es poca. Son muchas las necesidades y no podemos dejarlos solos», explica Luis Manuel Moral, director de Misiones Salesianas.

Desde Polonia, y con la ayuda del Gobierno, un proyecto permitirá ofrecer atención psicológica a los menores refugiados durante todo el curso. Otro proyecto facilitará el alquiler de una nave para almacenar ropa de invierno y mantas, así como la compra de vehículos para repartir el material en Ucrania.

La situación para la población es tan complicada que el Gobierno de Ucrania pidió a los casi ocho millones de ciudadanos que siguen fuera del país que no regresen al menos hasta la primavera. “La situación sólo puede empeorar, así que lo primero es sobrevivir”, aseguró Iryna Vereshchuk, viceprimera ministra de Ucrania.

Ante la incertidumbre, los misioneros salesianos confirman su decisión de seguir trabajando junto a la población desplazada y refugiada y ofrecer educación, atención psicológica y acompañamiento a los menores.

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