Por Comunicación Alcoy Juan XXIII — Más allá de los libros de texto y las prácticas comerciales, el aprendizaje tiene la capacidad de sorprender cuando cambia de escenario. El alumnado del Ciclo Formativo de Grado Básico de Servicios Comerciales del Colegio Salesianos Juan XXIII de Alcoy vivió a finales de enero una jornada educativa diferente, cambiando las técnicas de venta por la inmensidad del cosmos.
Bajo la guía del profesor Alfonso Llorens, los estudiantes de las dos clases del ciclo participaron en una sesión de observación astronómica que transformó una fría tarde de invierno en una lección de ciencia y perspectiva vital.
El cielo de invierno: un escenario privilegiado
La elección de la fecha no fue casual. El invierno, a pesar de las bajas temperaturas, ofrece algunas de las mejores condiciones atmosféricas del año para la observación celeste. El aire frío tiende a ser más estable y transparente, lo que permite imágenes más nítidas a través del telescopio.
Aprovechando la temprana puesta de sol, el grupo pudo disfrutar de un «tour» por algunos de los objetos más fascinantes del firmamento visible en esta época del año:
- La Luna: el satélite siempre es el mejor punto de partida, permitiendo a los alumnos observar con gran detalle el relieve de sus cráteres y mares.
- Júpiter y Saturno: Los gigantes gaseosos fueron los protagonistas del sistema solar. Poder distinguir los anillos de Saturno o las lunas galileanas de Júpiter suele ser una experiencia impactante para quien mira por un telescopio por primera vez.
- La Nebulosa de Orión (M42): Situada en la «espada» de la constelación del cazador (muy visible en invierno), esta nebulosa es una «guardería estelar» donde nacen nuevas estrellas, permitiendo a los alumnos asomarse al ciclo de vida del universo.
Educación integral y curiosidad científica
Esta actividad destaca por su valor transversal. Aunque los alumnos cursan estudios enfocados al sector servicios y comercio, actividades como esta refuerzan competencias blandas esenciales: la curiosidad, la capacidad de observación, la paciencia y la convivencia fuera del entorno académico habitual.
La iniciativa del profesor Alfonso Llorens demuestra el compromiso del equipo docente de Salesianos Juan XXIII con una formación integral. Al conectar al alumnado con la naturaleza y la ciencia, se fomenta no solo el conocimiento, sino también la emoción de descubrir algo nuevo juntos, reforzando los lazos del grupo en un ambiente distendido y mágico.
Una noche donde, entre el frío y las estrellas, los futuros profesionales del comercio descubrieron que el mundo (y el universo) es mucho más grande de lo que imaginaban.











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