La iniciativa se desarrolló en cuarto de la ESO, dentro de la asignatura de Formación y Orientación Personal y Profesional, y se enmarca en los proyectos APS (Aprendizaje-Servicio) que promueve el centro.
El proyecto buscó transformar la preocupación inicial en compromiso activo. El alumnado trabajó en grupos cooperativos y estructuró sus contenidos en varios ejes: una definición precisa de qué se considera bullying, pautas para su prevención, la elaboración de cuestionarios para recoger información y el recordatorio del canal anónimo de comunicación ya existente en el centro para denunciar posibles situaciones de acoso.
Una de las actividades principales de la iniciativa consistió en que los estudiantes de entre 15 y 17 años expusieran el trabajo ante sus compañeros más jóvenes, de 12 a 14 años. “Desde ellos mismos ha funcionado muy bien. Estamos contentos porque los chicos y chicas lo han recibido con otra sensibilidad, les han escuchado y preguntado mucho”, explican desde Salesianos Pamplona
Alumnos que enseñan a sus compañeros
La finalidad de esta propuesta es que el alumnado reflexionaran sobre qué es el acoso escolar, cómo identificarlo y qué herramientas existen para prevenirlo, y que posteriormente trasladaran ese aprendizaje a los cursos de primero, segundo y tercero de la ESO.
El impacto es mayor cuando el mensaje parte del propio alumnado. “Los proyectos de jóvenes funcionan muy bien porque son sus intereses. Aquí tiene cabida todo el mundo porque somos un sitio que acoge”, explican los responsables del proyecto.
Los jóvenes estudiantes han desarrollado competencias como la exposición oral, el pensamiento crítico, el trabajo cooperativo y el compromiso social. “El proyecto hace que reflexionen y hagan suyo el trabajo. Estamos preparando chicos y chicas para la sociedad, para que puedan vivir en sociedad y para respetar al diferente”, explican desde el centro.











0 comentarios