Entendemos el buen trato como la generación de conductas y pautas de relación basadas en el respeto, el cuidado de los derechos, así como el desarrollo y crecimiento de las personas.
Salesianamente hablando, Don Bosco nos legó un estilo educativo que propicia “el buen trato por sistema”. Desarrollemos los elementos fundamentales del Sistema Preventivo, en este sentido:
El ambiente de familia: es el contexto basado en las relaciones interpersonales de confianza, libertad y acogida incondicional, que previene contra la discriminación y la soledad no deseada y favorece el acompañamiento y la convivencia.
La asistencia salesiana: significa la presencia constante y activa del educador o educadora con el fin de prevenir conductas inadecuadas y proponer actividades que desarrollen las potencialidades de los jóvenes y hábitos saludables. Contra el abandono y la discriminación y a favor de la participación y el respeto.
La razón: en este contexto se refiere a que toda acción educativa se debe poder y saber argumentar desde el diálogo, promoviendo el pensamiento crítico y buscando el consenso. Contra el maltrato psicológico-emocional, el abuso de poder y el maltrato institucional y a favor del derecho de opinión y de un trato justo y maduro.
La religión: Dios habita en cada persona y un corazón habitado por Dios camina en la bondad. Dios es el único que juzga y lo hace desde la misericordia. Estamos contra el abuso de conciencia, de poder, el maltrato emocional y cualquier tipo de discriminación y a favor de la dignidad inviolable de la persona.
El amor: Dios educa a la persona con cuerdas de amor. Solo el amor es digno de ser creído cuando busca sólo el bien del otro. El amor es el idioma de Dios, Dios es Amor. Siempre en contra del maltrato físico y psicológico, el abuso sexual y a favor del derecho de amar y ser bien amado, el respeto al cuerpo y a la intimidad.
Así, Don Bosco diseñó su sistema educativo desde y en el vivir cotidiano, tomando, de un lado y de otro, lo que necesitaban sus jóvenes y desde su experiencia personal de vida. En esta última, sobresale la figura su madre, Mamá Margarita, que sabe escuchar las intenciones y las preocupaciones de su hijo, respetando su originalidad con respecto a sus hermanos, corrigiendo con dulzura y exigencia cuando era necesario, ofreciéndole la libertad necesaria para poder decidir y apoyándole incondicionalmente. Mamá Margarita fue modelo de buen trato para Don Bosco desde la razón que dialoga y escucha, un Dios que mira con cariño y protege y el amor incondicional que se nota, ese que saben dar las buenas madres.




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