A lo largo de la jornada, cada participante tuvo la oportunidad de compartir su experiencia, sus aprendizajes, sus dificultades y aquellos momentos que más le han transformado. Las valoraciones fueron especialmente enriquecedoras y permitieron poner en común diferentes miradas sobre las realidades conocidas y sobre el impacto que tiene el voluntariado en las comunidades de acogida, pero también en quienes participan en él.
El encuentro quiso prestar una atención especial al acompañamiento personal. Más allá de evaluar la presencia en los proyectos educativos de acogida de Salesianos y Salesianas, se generó un espacio para detenerse, mirar hacia atrás y reconocer cómo cada experiencia ha contribuido al crecimiento personal. La devolución de las cartas personales escritas los primeros días del proceso formativo y los momentos de acompañamiento individual ayudaron a poner palabras a todo lo vivido y a conectar la experiencia internacional con el propio camino vital.
La jornada hizo especialmente hincapié en la dinámica “¿Y ahora qué?”, una invitación a pensar cómo trasladar los aprendizajes del verano a nuestro día a día y cómo continuar siendo protagonistas de una solidaridad global. Porque el voluntariado internacional no termina con el regreso a casa: comienza también una nueva etapa en la que todo lo vivido puede convertirse en compromiso, participación y transformación.
Y la historia continúa. La convocatoria del Voluntariado Internacional 2027 se abrirá a finales de octubre de 2026. Una nueva oportunidad para vivir, compartir, aprender y dejarse transformar.











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