En un mundo en el que todo parece ir cada vez más deprisa, detenerse a leer, reflexionar y pensar se convierte en una necesidad. Con esta filosofía nace ARETÉ, una revista de ensayos impulsada por tres antiguos alumnos de Salesianos Paseo de Extremadura en Madrid: Marcos González, Rubén González y Diego Caballero, quienes han querido dar forma a un proyecto cultural donde las ideas, las preguntas y la reflexión sean las verdaderas protagonistas.
La presentación de la revista tuvo lugar en el marco de «Café con Don Bosco», una iniciativa ya consolidada en esta casa salesiana de la capital que busca generar espacios de encuentro, diálogo y acompañamiento para toda la comunidad educativo-pastoral.
Motivación, dificultades e ilusiones
Durante el encuentro, se contó con la presencia de Marcos y Rubén, quienes compartieron con los asistentes cómo surgió la idea de crear ARETÉ. Las motivaciones que los llevaron a embarcarse en esta aventura y los entresijos de poner en marcha una revista junto a un grupo de amigos. También hablaron de las dificultades, las ilusiones y los aprendizajes que acompañan a un proyecto de estas características.
A lo largo de la conversación, ambos explicaron qué esperan conseguir con la revista, cómo imaginan su evolución y cuál es la proyección que desean darle en el futuro.
Una propuesta que apuesta por la lectura sin prisas, el diálogo entre diferentes perspectivas y la capacidad de hacerse preguntas, reivindicando el pensamiento crítico en una sociedad acostumbrada a consumir información de manera inmediata.
Un proyecto de Casa
Además, ARETÉ cuenta entre sus colaboradores con algunos profesores de Salesianos Paseo, lo que refuerza el vínculo entre esta iniciativa y la comunidad educativa en la que sus impulsores crecieron y se formaron.
“Desde la Asociación de Antiguos Alumnos de Salesianos Paseo de Extremadura, celebramos especialmente el nacimiento de proyectos como este. Ver cómo quienes un día recorrieron nuestros patios y aulas continúan desarrollando sus inquietudes, creando iniciativas y compartiendo su talento es también una forma de comprobar que la educación salesiana deja huella mucho más allá de la etapa escolar”, afirman desde la Asociación.
Porque ser antiguo alumno no consiste únicamente en recordar el pasado, sino también en seguir construyendo comunidad, compartiendo inquietudes y aportando nuevas ideas al presente y al futuro.
La entidad agradece a Marcos, Rubén y Diego su iniciativa y, especialmente, a Marcos y Rubén por compartir este proyecto en un nuevo «Café con Don Bosco».
Hay historias que comienzan en las aulas y continúan escribiéndose muchos años después. Y esta es, sin duda, una de ellas.











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