EL “Artegune” reúne, en Santander, a cerca de 300 jóvenes

17 mayo 2023

Comunicación Salesianos Santander

l

10 actuaciones musicales y artísticas fueron el centro de este encuentro juvenil. El Artegune es un encuentro cultural y festivo. Jóvenes de los Centros Juveniles del País Vasco y Cantabria pasas una noche del sábado diferente y creativa.

La cita para este curso ha sido el 12 de mayo a las 9 de la noche. Finalizaba pasada la medianoche. El mal tiempo hizo que algunas de las actividades programadas al aire libre tuvieran que ser suspendidas, que se sustituyeron por otras realizadas en los patios cubiertos y en la sala del Club Atalaya de Salesianos Santander, entidad anfitriona.

Después de una cena compartida se llegó al tiempo de las actuaciones. 10 en total y “todas ellas muy bien preparadas”, afirman desde la organización.

Se cerró la fiesta con un sencillo “piscolabis”, algo de discoteca y el momento de Buenas Noches a cargo de Txetxu Villota, coordinador general de Pastoral y director de Salesianos Santander. Eran las doce y media de la noche cuando los jóvenes se montaban en los autobuses de regreso a sus casas.

El Artegune es el tradicional encuentro de los Centros Juveniles pertenecientes a la Federación Bosko Taldea y la Federación Don Bosco de Cantabria. Un encuentro en el que las artes escénicas y, sobre todo, la música son protagonistas. En este año se encontraron grupos de Barakaldo, Cruces, Deusto, los grupos de San Martín y el Carmen en Santader y los anfitriones de Atalaya.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

También te puede interesar…

BlogsFoto con historia
Foto con Historia: Orla del Colegio Maria Auxiliadora de Salamanca

Foto con Historia: Orla del Colegio Maria Auxiliadora de Salamanca

Esta orla académica corresponde al Curso de Bachillerato 1921–1922 del Colegio Salesiano de María Auxiliadora de Salamanca. Se trata de una pieza de gran valor histórico y testimonial, no solo por las personas que aparecen retratadas, sino también por el diseño simbólico y artístico de su composición cuidadosamente realizada, que une arte, educación y espiritualidad.