Su profesor Luis Ramos recibía una solicitud: encontrar una solución que evitara que alumnos con movilidad reducida quedaran excluidos de las conocidas “eco-escalidas” en bicicleta organizada por Fuentes Blancas. A partir de esa petición, el profesor decidió convertir el reto en una oportunidad de aprendizaje para sus estudiantes.
Proceso educativo
La propuesta de trabajo mantiene las características que el departamento impulsa cada curso: desarrollar elementos sencillos, sostenibles, prácticos, seguros y autónomos. En esta ocasión, el reto suponía además un importante componente humano y de responsabilidad social.
El proceso no estuvo exento de dificultades. Los estudiantes tuvieron primero que familiarizarse con herramientas, técnicas de soldadura y procedimientos de diseño, enfrentándose a situaciones nuevas y aprendiendo a resolver problemas de manera autónoma.
La evolución del proyecto ha permitido a los jóvenes descubrir el valor real de los conocimientos adquiridos en el aula.
Más allá de la construcción de los carros, la experiencia está permitiendo al alumnado desarrollar competencias técnicas y personales, demostrando que la Formación Profesional puede convertirse en una herramienta de innovación, servicio y compromiso con quienes más lo necesitan.











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