Campamentos de verano y estudio para menores ucranianos afectados por la guerra

3 agosto 2022

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“Me basta que seas joven para quererte mucho”, decía Don Bosco. Su amor universal por los jóvenes, sin embargo, tuvo un camino preferencial en favor de los jóvenes más necesitados y probados por la vida. Como es el caso de los jóvenes refugiados, que tuvieron que dejar su país, sus seres queridos y su hogar a causa de la guerra; o los que se quedaron en Ucrania, arriesgando sus vidas. Hoy los Hijos de Don Bosco y todos los que comparten su herencia y su misión, se esfuerzan al máximo y en las realidades más diversas del mundo para ofrecer a los niños que sobreviven a la guerra oportunidades de esparcimiento y entretenimiento, así como de crecimiento y desarrollo para su futuro.

Las imágenes de niños, adolescentes y jóvenes ucranianos que participan en las actividades salesianas de verano llegan en estos días desde varias partes del mundo. Al verlos, uno no se da cuenta de las malas experiencias y sufrimientos que aún guardan en el corazón y en la memoria, si bien no siempre se ven, porque en el juego y en las relaciones con sus compañeros encuentran un bálsamo que, al menos por un tiempo, les alivia todo dolor.

Sin salir de las fronteras de Ucrania, ayer comenzó en Kiev el “Verano de los Jóvenes”, coordinado por el padre Maksym Ryabukha, SDB, de los salesianos de la Visitaduría María Auxiliadora de la Ucrania greco-católica. A unos ciento cincuenta kilómetros de distancia, en Žytomyr, donde están presentes los salesianos de la Inspectoría San Jacinto de Polonia-Cracovia, ya son 150 los niños, adolescentes y jóvenes los que participan en el campamento salesiano de verano.

En otro lado, en Eslovaquia, un grupo de ocho chicos ucranianos, de entre 14 y 17 años, que han encontrado allí refugio desde que estalló la guerra, actualmente se encuentran en Malta, para pasar unas vacaciones de diez días de relax y entretenimiento.

Sus vacaciones son fruto de una colaboración interna con la Familia Salesiana, habiendo sido organizadas por los Exalumnos y Amigos de Don Bosco de Malta y Eslovaquia, en colaboración con los Salesianos de Don Bosco y con el patrocinio de la Confederación Mundial de Exalumnos Alumnos.

Además de las diversas actividades que ayudan a los chicos a relajarse y divertirse, los jóvenes también están tomando algunas lecciones diarias de inglés, con la esperanza de que dicha capacitación les sea útil para su futuro.

Y siempre con este mismo espíritu, en la República Checa, los chicos, adolescentes y jóvenes refugiados no solo tienen actividades lúdicas y despreocupadas en los campamentos de verano, sino también clases de idioma checo, para estar preparados para la apertura del próximo año escolar.

“Todo niño tiene derecho a disfrutar de la infancia. Depende de los adultos que los rodean satisfacer esta necesidad. Los niños víctimas de la guerra necesitan una atención aún mayor de nuestra parte: actividades que los hagan participar con el corazón y el alma, los ayuden a enfrentar el trauma de tener familias divididas, de ser testigos de la violencia y destrucción, de ser exiliados de sus hogares”, concluye el padre George Menamparampil, Coordinador de la Respuesta Salesiana a la Emergencia Ucraniana.

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