A finales del curso, se celebran las tradicionales graduaciones en los centros educativos salesianos. Momentos para valorar a aquellos estudiantes que aprueban sus estudios y concluyen un ciclo. Desde 4º de ESO hasta 2º de Bachillerato, pasando por los distintos ciclos de Formación Profesional, las comunidades educativas despiden a sus estudiantes con orgullo, emoción y esperanza.
En Secundaria: avanzando a metas más altas
Las graduaciones de 4º de la ESO en Salesianos tienen un significado muy especial porque simbolizan el final de la educación obligatoria y el paso hacia una etapa más adulta y decisiva.
Para muchos de nuestros jóvenes, la graduación de la ESO representa la despedida de compañeros con los que han crecido desde la infancia, el cierre de una etapa de cambios personales importantes y el inicio de decisiones sobre el futuro académico y profesional.
Y es al finalizar el curso, cuando tienen lugar estos eventos festivos que incluyen entrega de orlas y diplomas, discursos de profesores y alumnos, videos con recuerdos de esta etapa escolar, actuaciones musicales, homenajes a familiares y docentes, y cenas y fiestas posteriores.
En Bachillerato: el difícil reto de decidir el futuro
A diferencia de la graduación de la ESO, aquí ya no solo se celebra terminar una etapa escolar, sino también el paso hacia decisiones que pueden marcar el futuro académico, profesional y personal.
El Bachillerato, especialmente segundo curso, está muy ligado a la EVAU o Selectividad, las notas de acceso universitario, y las decisiones sobre carreras y futuro profesional. Un momento en que los jóvenes estudiantes deciden por qué camino profesional encauzar sus vidas.
Por ello, estas celebraciones de graduaciones son un momento de paréntesis para disfrutar del camino recorrido y de ese trabajo bien hecho. Y en este sentido, las familias acompañan a los graduados, no solo en el esfuerzo diario hasta llegar a los deseados aprobados, sino también a esos años de esfuerzo acompañando a los hijos, los sacrificios económicos y personales que conllevan, y la satisfacción de verlos crecer y alcanzar las metas deseadas.
También en Formación Profesional: una profesión lograda
En la Formación Profesional (FP), en los ciclos de Grado Medio y Grado Superior en especial, los estudiantes de los centros educativos salesianos de España sienten que la graduación no es solo el final de unos estudios, sino el comienzo inmediato de una profesión.
Algo interesante de las graduaciones de FP es la variedad de perfiles, desde jóvenes recién salidos de la ESO o Bachillerato, personas que cambiaron de carrera, adultos que retomaron estudios o trabajadores que buscaban reivindicarse profesionalmente. Y todos ellos se pueden encontrar en un centro de FP salesiano.
Es un momento de mucho orgullo y satisfacción. Los alumnos ya han realizado prácticas en empresas, han trabajado en entornos reales y terminan con competencias muy concretas y aplicables. Por este motivo, la ceremonia suele tener un ambiente de orgullo, madurez y mucha ilusión por empezar a trabajar o especializarse más.
El encuentro y la alegría salesiana
Tres etapas educativas que viven sus graduaciones en estas semanas últimas del curso escolar 2025-2026. Encuentros de estos estudiantes con sus familias, profesores y compañeros, reconociendo no solo sus logros académicos, sino también la formación integral que caracteriza al espíritu salesiano, preparando a los alumnos para afrontar el futuro con confianza, compromiso y vocación de servicio.











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