Desde la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora se comunica que en la mañana del jueves 28 de mayo fallecía en El Campello el querido hermano salesiano sacerdote don Félix Sarasola del Álamo. Tenía 84 años de edad y había cumplido los 68 de salesiano y los 59 de sacerdote.
La misa funeral será el viernes día 29, en la Parroquia “San Antonio Abad” de Valencia (C/ Sagunto 188), a las 17h. El velatorio, de 16 a 17h.
Félix nació en Pamplona, el 7 de agosto de 1941. Sus padres se llamaban Félix y Rufina. El aspirantado lo realizó en El Campello y Gerona (1952-56). Hizo el noviciado en L´Arboç, donde profesó el 16 de agosto de 1957. Estudió filosofía en Sant Vicenç dels Horts (1957-60), y teología en Barcelona Martí-Codolar (1963-67). El tirocinio lo vivió en Cuenca (1960-63). La profesión perpetua la emitió en La Almunia, el 23 de julio de 1963. Fue ordenado sacerdote el 5 de marzo de 1967 en el Barcelona Hogares Mundet, por Mn. Matías Solá.
Félix trabajó en las Casas de Andorra de Teruel (1967-71), Zaragoza (1971-85) y Valencia Sagunto (1985-2025). Desde enero estaba en la Casa de Salud de El Campello.
Tenía los estudios de Bachiller en Teología, Maestro, Auxiliar en Letras y Licenciado en Filosofía y Letras (Sección de Historia). Desempeñó los cargos de Ecónomo, Jefe de Estudios, Director Pedagógico, etc. Un salesiano que destacaba por su rectitud, cuidado de la docencia, amor a su tierra natal, atención a los Antiguos Alumnos, etc.
Que el Señor le premie todos sus esfuerzos por anunciar el Evangelio.
Descanse en paz.











Cuántos recuerdos, Don Félix.
Además de todo lo que ya habéis dicho, fue un apasionado del arte y de la historia y supo transmitir esa pasión a muchos de sus alumnos.
Las excursiones que hacía en su tiempo libre para enseñarnos una catedral, un museo o llevarnos a exposiciones son recuerdos que siempre te agradeceremos.
Tampoco podemos olvidar el viaje a Italia, que año tras año organizabas con un detallismo increíble para que todos los alumnos salesianos disfrutáramos de una experiencia inolvidable. Y es con el tiempo cuando vemos el mimo que le ponías a todo esto.
Y, por supuesto, tus clases de latín. Muchos aún recordamos con cierto pavor aquellos exámenes con textos de Julio César y las Guerras Gálicas. Las clases de arte con tus diapositivas y los mapas , que yo sigo usando en mis clases con nuevas generaciones.
Pero más allá de las clases, quedan también esos pequeños momentos cotidianos: verte por los pasillos abriendo las puertas, o aquellos diez minutos antes de subir a clase durante el recreo, cuando siempre estabas allí para escucharnos o hablar de mil temas distintos.
Don Félix, vives en tus alumnos y ahora con el Señor. Fuiste un auténtico salesiano.
Me enteré ayer mismo 28 de mayo que había fallecido. Y notas como, de repente por unos segundos, se hace un pequeño vacío espacio temporal a tu alrededor por ser un profesor que dejaba huella. Será, acaso, porque me dio Latín e Historia en B.U.P allá por el año 1998.
Era alucinante ver cómo en aquella época (cuando en la mayoría de familias no teníamos PC) ya tenía sus apuntes de Latín hechos a Word por él mismo (apuntes que creo recordar que aún conservo) y cómo le gustaba la Historia que explicaba con acetatos de la época pero muy elaborados.
Qué decir de sus salidas por Valencia los sábados por la mañana para los alumnos que se quisieran apuntar con él: A las Torres de Serrano, a la Cripta Arqueológica de San Vicente, a museos varios y muchas más que ya ni recuerdo…Eso, por no hablar de que durante años se encargó de organizar todo el tema del viaje a Italia al acabar 3º de B.U.P. Yo no fui a ese viaje…pero dudo mucho que ni los guías turísticos de la propia Roma tengan los profundos conocimientos de dicha ciudad italiana que tenía Don Félix (tanto por sus estudios como por su calidad y visión de sacerdote).
Su trato con los alumnos siempre fue serio pero correcto y destacar su retranca navarra (porque sentido del humor tenía; a su forma, pero lo tenía pese a su parar serio y rectitud en las clases) recordándonos también alguna vez que el patrón oficial de Pamplona no es San Fermín…sino San Saturnino.
Hacía tiempo que no se le veía ya caminando hacia Ciutat Vella por la calle Sagunto… o como él se encargaba de recordarnos, por la que hace siglos había sido realmente la antigua Vía Augusta. Ni se le veía tampoco en la parada del 6 de al lado de la óptica para irse al centro. Él nos tenía fichados a todos los alumnos incluso a lo lejos. Pero lo que él no sabía es que algunos de nosotros a él también. Por desgracia, hoy sabemos que ya no lo veremos nunca más ni le podremos saludar otra vez, pero nos quedará siempre su recuerdo asociado al Colegio y a la ciudad de Valencia.
Por último, y como no, citar que fue la voz de los Buenos Días muchas mañanas. Esos 5-10 minutos diarios nada más llegar a clase en los que siempre nos narró alguna enseñanza o nos contó alguna historia con trasfondo de valores salesianos y que siempre, por su constancia, dejaba poso.
Por todo ello, Don Félix, Descanse En Paz.