Desde sus propias realidades, ambos grupos han compartido una idea de fondo: el futuro no puede construirse sin escuchar a la juventud y sin contar con quienes viven de cerca las desigualdades.
En Salesianos de Triana, el grupo ha puesto el foco en la necesidad de un cambio estructural basado en la equidad y el respeto al medio ambiente. Entre sus reflexiones, dejaron una afirmación contundente: «cuando la justicia solo funciona para un grupo reducido de personas, deja de llamarse justicia». También señalaron la importancia de cuestionar el machismo cotidiano, proteger los ecosistemas y cuidar recursos esenciales como el agua.
Junto a ello, insistieron en que cualquier transformación social debe hacerse contando con las personas directamente afectadas. Para ellas y ellos, no basta con hablar de cambio: hay que construirlo escuchando, participando y trabajando en común.
Esta mirada conecta con el trabajo desarrollado por jóvenes participantes en él Proyecto Salesiano Guayaquil (Ecuador), donde han analizado cómo las desigualdades sociales y económicas afectan a su día a día, poniendo especial énfasis en la falta de oportunidades para la juventud y la necesidad de políticas públicas más inclusivas. Sus propuestas apuntan a garantizar el acceso a la educación, el empleo digno y espacios de participación real, como claves para construir un futuro más justo.
Por su parte, las y los jóvenes de UnidiversUS —programa destinado a la formación de personas con discapacidad intelectual que oferta la Universidad de Sevilla— aterrizaron sus propuestas en la vida cotidiana de su entorno más cercano. Su mirada apunta a una Sevilla 100% accesible, sin barreras físicas ni sociales, y a una sociedad donde el derecho al trabajo sea una posibilidad real para todas las personas. En sus propias palabras, «todas las personas tienen derecho a recibir oportunidades que les permitan acceder a un empleo». Un trabajo, además, que garantice estabilidad y dignidad: para vivir, no solo para sobrevivir.
Sin embargo, no todos los grupos están pudiendo avanzar en el proceso en igualdad de condiciones. En el Líbano, la situación de conflicto en Oriente Medio está dificultando seriamente el desarrollo de las actividades previstas, recordando que hablar de futuro también implica afrontar contextos donde el presente está marcado por la incertidumbre y la guerra.
Todas las propuestas recogidas hasta el momento, junto a las del resto de grupos participantes, servirán para elaborar una carta colectiva dirigida a líderes internacionales, con el objetivo de contribuir a la construcción de la agenda global post-2030.
¿Qué es After 2030?
Lejos de ser una actividad puntual, «After 2030» es un proceso educativo que acompaña a jóvenes de Andalucía y de otros contextos internacionales —África, América Latina y el Líbano— para:
- Analizar críticamente el impacto de la Agenda 2030 en sus realidades
- Comprender las causas de las desigualdades globales
- Elaborar propuestas colectivas para la agenda post-2030
El objetivo es claro: contribuir a una ciudadanía crítica, comprometida con la justicia social, la equidad de género y el cuidado del planeta .
A través del diálogo intercultural, el aprendizaje compartido y la reflexión colectiva, más de 200 jóvenes participan en este proceso, generando propuestas que serán trasladadas a espacios de incidencia política y social .
«After 2030» es un proyecto de la Fundación Bosco Global que cuenta con la financiación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo.











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