El Obispo de Vitoria, Mons. Juan Carlos Elizalde, ha presidido esta emotiva y fraternal celebración a la que han asistido numerosas personas además de la comunidad custodia de este santuario, las Peregrinas de la Eucaristía con Madre Amada y padre Francesco –fundadores de esta familia eclesial– entre los asistentes. Han concelebrado un grupo de sacerdotes diocesanos que han querido acompañar García Llata en este día tan especial para él además del Consejo Episcopal al completo.
La jornada comenzaba a las 10:00h con el reencuentro de los protagonistas en la hospedería de Estíbaliz con el Vicario General como anfitrión. Allí se han saludado y recordado sus vivencias a través de un emotivo vídeo en el que se podía visualizar este último medio siglo como sacerdotes. Tras un café, tocaba prepararse para la misa que empezó a las 12:00h en procesión desde el Centro de Acogida de Peregrinos.
La homilía ha sido a cargo de D. Carlos García Llata que se ha centrado en agradecer estos 50 años y recordar lo más destacado de ellos. “En todo este tiempo siempre hemos sido y nos hemos sentido sacerdotes amados por el Señor no sin dificultades, con presencias de Cristo que muchas veces parecían ausencias y, aún con ello, hoy decimos, firmes y agradecidos, aquí estamos, Señor, aquí estamos”, ha recordado.
Así, tras un largo aplauso de todos los asistentes a los homenajeados, finalizaba la celebración con un pequeño lunch en el bar ‘Amaren Etxea’ de este cerro alavés en honor a estos sacerdotes pertenecientes a la Sociedad de San Francisco de Sales, fundada por San Juan Bosco en 1859 y más conocida como Congregación Salesiana o Salesianos.
Felicitamos y damos gracias a Dios por este servicio de Isaac, Lorenzo, Félix, Koldo, Carlos, Eugenio, Jorge, Guzmán, Miguel Ángel y Antonio, Fernando y también por Secundino y Jesús, que ya lo celebran en la Patria Celestial a la que todos estamos llamados a ir.
Hoy se encontraban los compañeros de curso. El próximo día 2 de mayo lo celebrarán junto con toda la inspectoría Salesianos Santiago el Mayor en Atocha (Madrid).
García Llata, natural de la localidad cántabra de Villanueva de Villaescusa, es salesiano y presbítero desde el año 1976. Dirigió el colegio salesiano de Santander y el colegio de Urbieta, en Gipuzkoa, por lo que conoce bien el mundo juvenil. Hoy ejerce como sacerdote en la parroquia de San Francisco Javier, en el barrio de Sansomendi, y es profesor en la Facultad de Teología del Norte de España, en su sede de Vitoria, de la que fue decano durante 6 años.
En enero de 2017, fue nombrado Vicario General por Mons. Juan Carlos Elizalde, Obispo de Vitoria, responsabilidad que sigue ejerciendo en la actualidad.











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