El Rector Mayor invita a la conversión, a la esperanza y a la coherencia de vida

17 abril 2026

ANS – Roma

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El mensaje del Rector Mayor, don Fabio Attard en la conclusión de la Sesión Plenaria de primavera del Consejo General de los Salesianos en Roma.

El 16 de abril de 2026, concluyó en la Sede Central Salesiana la Sesión Plenaria de primavera del Consejo General, que había comenzado el 9 de marzo. Como es habitual, al término de los trabajos, el Rector Mayor, d. Fabio Attard dirigió la «Buenas noches» a la comunidad de la Sede Central, compartiendo un balance de la experiencia vivida y algunas reflexiones espirituales y pastorales para el camino de la Congregación.

La sesión, que duró seis semanas —una más de lo previsto en la programación ordinaria—, incluyó también la semana de los Ejercicios Espirituales anuales, celebrados en Nemi. En su intervención, el Rector Mayor agradeció en primer lugar a los miembros del Consejo General, junto con los colaboradores y colaboradoras, por el intenso trabajo compartido durante este período.

Una semana marcada por la «voluntad de conversión»

El primer pensamiento del Rector Mayor se dedicó precisamente a los Ejercicios Espirituales, definidos como «una semana muy significativa», vivida en el espíritu del artículo 91 de las Constituciones: la «voluntad de conversión».

Acompañados por don Pascual Chávez, Rector Mayor Emérito, los participantes profundizaron en el tema «Redescubrirse a sí mismos», acogiendo la invitación a ponerse a la escucha de su propio tiempo. Una escucha que —subrayó— exige un corazón capaz de salir de sí mismo, sin miedo ni vacilación: «Dilexit nos. El corazón más allá del obstáculo».

En un contexto histórico marcado por profundas tensiones y cambios, el camino pastoral salesiano parece a menudo ir «a contracorriente». Por eso, afirmó el Rector Mayor, es decisivo el desafío de la esperanza, entendida no como optimismo ingenuo, sino como virtud teologal que moldea el corazón y da sentido y alegría a la misión.

En el centro de esta perspectiva se encuentra el binomio inseparable entre Vida Religiosa y Palabra de Dios. Para los Salesianos de Don Bosco, la intimidad con la Palabra es alimento indispensable y garantía de equilibrio, tan delicado como urgente.

Libertad interior, mirada evangélica y esperanza activa

Al compartir algunas orientaciones ofrecidas a los miembros del Consejo General, el Rector Mayor ha recordado cuatro actitudes fundamentales:

  • Pedir al Señor la gracia de la libertad interior, deteniéndose en silencio ante su presencia;
  • Mirar la historia con los ojos de Jesús, dejando que el corazón sea tocado por su Sagrado Corazón;
  • Vivir la conversión como un camino marcado por una esperanza arraigada en la historia, que se traduzca concretamente en la vivencia del Sistema Preventivo, como fuerza crítica capaz de generar la civilización del amor
  • Hacer que la Palabra de Dios sea fuente, alimento, luz y fuerza de la vida personal y de la misión, para luego «partirla» entre los jóvenes.

Solo desde la intimidad con el Verbo hecho carne, reiteró, puede madurar auténticamente la vocación salesiana.

En un «cambio de época»: estar informados y ser creíbles

En la parte final de su mensaje, el Rector Mayor amplió la mirada al contexto mundial, definido como un auténtico «cambio de época», marcado por conflictos y tensiones que interpelan profundamente la conciencia cristiana.

Ante esta realidad, la Casa Central —afirmó— no puede limitarse a comentar los acontecimientos. Por ello, invitó a los hermanos a adoptar dos actitudes fundamentales:

1.- Estar informados, estudiando y comprendiendo en profundidad lo que ocurre en el mundo, para poder ayudar a tener una visión global y encarnar el carisma en contextos culturales cada vez más complejos. Vivir con coherencia la humildad y la pobreza, junto con el estudio serio y el acompañamiento a las Inspectorías como opciones que hacen creíble el servicio del gobierno central.

2.- «Cómo vivimos es lo que comunicamos», recordó. «Y cómo vivimos habla más fuerte que lo que decimos». De ahí la invitación a custodiar y promover en la Sede Central un estilo de vida pobre y sobrio, sin concesiones.

Los «mártires de la alteridad» y los salesianos en los lugares de frontera

Para concluir, el Rector Mayor evocó el testimonio de los 19 mártires de Argelia, entre ellos los monjes de Tibhirine, definidos como «mártires de la alteridad» por haber elegido permanecer junto al pueblo argelino hasta el final.

Retomando la sugerente imagen del diálogo entre un monje y una niña del pueblo —«Nosotros somos los pájaros, vosotros sois el árbol»—, subrayó el valor de la presencia fiel, capaz de ofrecer refugio, protección, futuro y esperanza.

“Hoy, recordó, la Congregación está presente en diez lugares especialmente marcados por situaciones de conflicto y riesgo, donde los salesianos son auténticos ‘mártires de la educación y la evangelización’. A ellos va dirigida la cercanía humana y espiritual de toda la Congregación”

Su testimonio —concluyó— nos interpela a todos a vivir la vocación salesiana con autenticidad y sin concesiones, como «árboles» que custodian la esperanza de los jóvenes.

Con esta invitación a la conversión, a la esperanza y a la coherencia de vida, el Rector Mayor ha confiado a la Comunidad de la Sede Central y a toda la Congregación la tarea de continuar el camino con renovada fidelidad al Evangelio y al carisma de Don Bosco.

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