Observación y análisis
El itinerario comenzó a las 8.30 horas en el cruce de la rúa de Sabadelle con la aldea de Regoufe, y permitió a los participantes analizar la biodiversidad de bosques caducifolios, mediterráneos y de ribera. A su paso por la Sierra Mosteironda y las proximidades de Mende, el grupo observó la regeneración del ecosistema y la adaptación de las especies pirófitas cinco años después del incendio de julio do 2020, en el que ardieron más de 50 hectáreas de bosque mediterráneo maduro.
Durante la marcha, el alumnado identificó la presencia de especies exóticas invasoras como Acacia dealbata (mimosa) y examinó elementos del patrimonio cultural y etnográfico, como los muros de piedra en seco, reconocidos como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. La ruta pasó por Santomé, Castadón y Ceboliño, núcleo rural en el que la Asociación Vecinal Bo Xesús facilitó el uso de su local social para el descanso y comida de los escolares, antes de dar por terminada la actividad en el Parque Botánico de Montealegre.
Además de los contenidos prácticos sobre flora y fauna, la salida sirvió para que los estudiantes seleccionasen cuadrantes del terreno donde llevarán a cabo un estudio continuado del ecosistema en diferentes etapas del curso académico, en el primer trimestre (otoño-invierno) y en el último (primavera-verano).
«Desde la organización destacamos la colaboración de los colectivos vecinales, así como los trabajos de desbroce y mantenimiento realizados en los márgenes del sendero por parte del Ayuntamiento de Ourense para garantizar el tránsito seguro de los usuarios del mismo», explican desde el Centro.











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