Los tradicionales Buenos Días de Salesianos Atocha tuvieron, el pasado viernes 18 de septiembre, un protagonista y un mensaje muy especiales. Grégoire Ahongbonon compartió con el alumnado de Grado Superior su historia personal y una experiencia de vida marcada por la superación, el compromiso con las personas más vulnerables y, sobre todo, la esperanza.
Nacido en Benín y dedicado durante años a la reparación de neumáticos en Costa de Marfil, Ahongbonon atravesó una profunda crisis personal que le llevó a sufrir una grave depresión e incluso a intentar quitarse la vida. Aquella experiencia terminó convirtiéndose en un punto de inflexión.
Tras un profundo despertar espiritual y social, decidió dedicar su vida a quienes, como él, sufrían en silencio.
De una experiencia personal a transformar miles de vidas
A principios de los años noventa, Grégoire Ahongbonon conoció de cerca la situación de abandono y exclusión que sufrían muchas personas con trastornos psíquicos en su entorno.
Ante aquella realidad decidió actuar y fundó la Asociación Saint Camille de Lellis, desde la que ha trabajado para rescatar, acompañar y devolver la dignidad a miles de personas con enfermedades mentales en diferentes países africanos.
Precisamente esa experiencia fue la que acercó al alumnado de Salesianos Atocha durante unos Buenos Días que se convirtieron en una oportunidad para mirar más allá de las aulas.
Su testimonio, cercano y profundamente humano, invitó a los jóvenes a reflexionar sobre la solidaridad, la dignidad de cada persona y la importancia de comprometerse con quienes más lo necesitan.
Un encuentro que puede abrir nuevos caminos
La visita no terminó con los Buenos Días. Grégoire tuvo también la oportunidad de conocer parte de las instalaciones de Formación Profesional de Salesianos Atocha.
Durante el recorrido se compartieron experiencias y se abrió un espacio de diálogo para explorar posibles vías de colaboración y futuros proyectos conjuntos capaces de tender nuevos puentes de solidaridad y transformación social.
Desde Salesianos Atocha agradecen especialmente a Guillermo Blázquez, de Bühler Group, y a todas las personas que han hecho posible el encuentro.
Una mañana diferente que deja una pregunta para continuar pensando después de los Buenos Días: ¿hasta dónde puede llegar una persona cuando decide poner su vida al servicio de los demás?
La historia de Grégoire Ahongbonon ofrece una posible respuesta. Una vida que pasó por momentos de enorme dificultad y que hoy se ha convertido en esperanza para miles de personas.
Una historia que recuerda a los jóvenes de Salesianos Atocha que la esperanza siempre puede encontrar caminos para transformar el mundo.











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