Este próximo sábado, 20 de junio, cuatro jóvenes salesianos, Luis Valverde, Daniel García, José Luis García y Daniel Núñez, realizarán su Profesión Perpetua como Salesianos de Don Bosco. Será a las 12 horas en la Basílica de María Auxiliadora de Madrid-Atocha y la celebración eucarística estará presidida por el Provincial de Salesianos Santiago el Mayor (SSM), José Carlos Sobejano.
Concelebrarán un gran número de salesianos que acompañarán a estos jóvenes, en un momento crucial en sus procesos vocacionales de entregar sus vidas al carisma salesiano y a los jóvenes más desfavorecidos de la sociedad. También estarán acompañados por familiares, amigos, compañeros de Teologado, Familia Salesiana y jóvenes con los que conviven pastoralmente en las casas salesianas donde estuvieron o están presentes en estos últimos años.
El lema elegido por estos jóvenes para sus profesiones perpetuas es: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,13). Esta cita bíblica, pronunciada por Jesús de Nazaret, describe el amor sacrificial y altruista como la máxima expresión de entrega por el bienestar de los seres queridos.
Frutos de vocación salesiana
Este evento vocacional no es el único que se ha celebrado en las últimas semanas. La Inspectoría Salesiana María Auxiliadora (SMX) vivió las profesiones perpetuas de dos jóvenes salesianos el pasado 13 de junio en la parroquia de San Antonio Abad de Valencia. José Miguel Pérez y Mario Martín realizaron su Profesión Perpetua como Salesianos de Don Bosco en una eucaristía presidida por el Provincial de Salesianos María Auxiliadora (SMX), Fernando Miranda. El lema escogido por ellos fue “Da mihi animas, cetera tolle” (Dame almas, llévate lo demás).
Además, el pasado 30 de mayo cuatro jóvenes salesianos recibieron su ordenación diaconal de manos del cardenal Ángel Fernández Artime, en una eucaristía celebraba en la Basílica de María Auxiliadora de Madrid-Atocha. Con el lema “Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve” (Lc 22,27), Mario Ela, Pedro Trung, Rubén Ponce y José Ropero acogieron este ministerio eclesial, acompañados por los dos inspectores de España, Fernando Miranda y José Carlos Sobejano, numerosos salesianos, familiares y amigos que compartieron la alegría del compromiso y la recogida de los frutos vocacionales.











0 comentarios