En El Houssoun, los Salesianos han puesto en marcha una nueva fase de respuesta de emergencia que llevan ofreciendo desde el inicio de esta última crisis para acompañar a 24 familias, 116 personas desplazadas, entre ellas 42 niños y niñas y 12 personas mayores. Todos ellos han sido acogidos tras huir de las zonas afectadas por los bombardeos y los enfrentamientos. Los Salesianos garantizan a estas familias alimentos, agua, higiene, primera ayuda y acompañamiento socioeducativo.
La comunidad salesiana en Líbano continúa al lado de las personas en situación de mayor vulnerabilidad
La comunidad salesiana en Líbano continúa al lado de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad en un contexto marcado por la inseguridad, el desplazamiento y el deterioro de las condiciones de vida. El país arrastra desde hace años una profunda crisis económica, social e institucional, agravada por la pandemia, la explosión del puerto de Beirut en 2020, el colapso financiero iniciado en 2019 y las sucesivas escaladas de violencia en la frontera sur.
A esta situación se suma ahora una nueva emergencia humanitaria. A principios del pasado mes de marzo, la reactivación de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá, en un contexto de mayor tensión regional, volvió a originar desplazamientos de población en distintas zonas del país, especialmente en el sur de Líbano, el valle de la Bekaa y los suburbios del sur de Beirut. Familias procedentes de pueblos próximos a la frontera con Israel y de barrios afectados por los ataques buscaron refugio en El Houssoun, donde los Salesianos coordinan la atención junto a las autoridades locales.
La ayuda pública resulta insuficiente para cubrir las necesidades básicas y muchas familias llegan tras haber perdido sus pertenencias, sus medios de vida y la seguridad de su hogar. La asistencia disponible es limitada y fragmentada, y no permite responder de forma adecuada a las necesidades de las familias desplazadas.
Respuesta integral salesiana ante la emergencia y el desplazamiento en el sur de Líbano
Los misioneros salesianos buscan garantizar una respuesta integral durante dos meses para las 116 personas acogidas. La intervención incluye alimentos y agua para tres comidas diarias, productos de higiene, acceso a electricidad, gas e internet, material de limpieza, kits de primera ayuda, medicamentos básicos y apoyo logístico. Además, se han previsto actividades sociorrecreativas en el oratorio para niños, adolescentes y jóvenes, uno de los grupos más afectados por la violencia y el desplazamiento.
Las 24 familias atendidas reflejan una realidad especialmente difícil. La mayoría son hogares con varios miembros, con presencia de menores, personas mayores y abuelas viudas que dependen de sus familias extendidas para salir adelante. El desplazamiento repetido, la pérdida de ahorros, la falta de documentación o la separación familiar aumentan los riesgos de protección y generan un fuerte impacto psicológico.
La situación de las personas desplazadas en espacios colectivos también plantea retos importantes. La falta de privacidad, el hacinamiento, las limitaciones de saneamiento y la ausencia de espacios seguros afectan especialmente a mujeres, niñas, adolescentes, personas mayores y personas con discapacidad. Por eso, la respuesta salesiana no se limita a cubrir necesidades materiales, sino que busca preservar la dignidad, la seguridad y el bienestar de las familias.
La experiencia en crisis anteriores ha reforzado la capacidad de atención en esta emergencia
La presencia salesiana en Líbano se sostiene sobre una amplia labor educativa y social. Los Salesianos gestionan el Centro Técnico Don Bosco, en Jbeil, que atiende a alrededor de 400 estudiantes libaneses; la escuela Ángeles de Paz, en Beirut, donde estudian niños, niñas y jóvenes refugiados iraquíes y sirios; y el centro juvenil de El Houssoun, que acoge actividades para menores de distintas comunidades y promueve el diálogo intercultural e interreligioso.
Esta experiencia previa ha permitido organizar una respuesta más rápida y coordinada ante la emergencia actual. Durante la guerra de 2024-2025 entre Israel y Hezbolá, los Salesianos ya impulsaron la iniciativa Salem (paz, en árabe), con la que atendieron a personas desplazadas y reforzaron su capacidad para actuar ante nuevas crisis.
Ahora, los Salesianos trabajan con personal técnico, educadores, voluntarios y responsables de seguridad para sostener la acogida y garantizar que las familias desplazadas puedan atravesar este momento con mayor protección.
En medio de la incertidumbre, la presencia salesiana de El Houssoun vuelve a ser un lugar de refugio. Un espacio donde la educación, la ayuda humanitaria y el acompañamiento comunitario se convierten en una forma concreta de cuidar la vida y construir paz en Líbano.











0 comentarios