La Inspectoría Salesiana Santiago el Mayor celebró en la tarde del sábado 20 de junio, en la Basílica María Auxiliadora de Atocha en Madrid la profesión perpetua como salesianos de Don Bosco de Daniel García, José Luis García, Daniel Núnez y Luis Valverde en una eucaristía presidida por el inspector José Carlos Sobejano, en la que estuvo arropado por el Consejo Provincial, numerosos Salesianos, entre los que se encontraba el consejero mundial para la Región Mediterránea, Juan Carlos Pérez Godoy, familiares, amigos, miembros de la Familia Salesiana, y un nutrido grupo de jóvenes procedentes de diferentes presencias salesianas de España, sobre todo de aquellas donde los estos jóvenes salesianos han participado de la actividad pastoral.
Los cuatro protagonistas llevaron a cabo la profesión perpetua como signo del compromiso de decirle sí al Señor para siempre. La profesión es el acto por el que estos jóvenes se comprometen con Dios a vivir conforme a la vocación a la que se le llama: ser salesiano. En la eucaristía, con la fórmula propuesta para ello, Daniel, Josele, Daniel y Luis prometieron vivir en comunidad, ser obedientes, pobres y castos, y dedicarse por entero a los jóvenes. Este paso se hace primero temporalmente y después de un tiempo para toda la vida. La Basílica de María Auxiliadora de Salesianos Atocha fue testigo de esta profesión perpetua, momento en que los jóvenes salesianos se comprometieron con Dios para siempre siendo uno de los momentos más importantes de la vida de un salesiano.
Generosa respuesta
Durante la homilía, el Provincial salesiano dirigió un mensaje en el les recordó el sentido de esta profesión perpetua: «En libertad, mis queridos Dani, Luis, Dani y Josele habéis decidido entregar vuestra vida, para siempre, al buen Padre Dios. Esto, no por que esperar ningún premio o recompensa, sino para responder con amor a lo que todos hemos recibido en la cruz de Cristo Jesús y que en esa llamada particular y específica que vosotros habéis recibido para ser discípulos. Vuestra vida anhela al Señor; vuestro seguimiento es respuesta al Señor; vuestra vocación “manifiesta que el Señor ama a la Congregación y la quiere viva para el bien de su Iglesia”; vuestra generosa respuesta inaugura, cada día, “una vida nueva que se realiza en un servicio de entrega permanente a los jóvenes”.
También tuvo unas palabras de agradecimiento a los padres, a las familias de los cuatro salesianos y aprovechó el momento para dirigirse a los jóvenes que llenaban la Basílica y habían ido a acompañar a sus amigos salesianos en esta celebración. El “No tengáis miedo del matrimonio y de la familia” de León XIV los pasado días en su visita a España; hoy convertido en llamada a aquellos que sientan la semilla de la vocación consagrada salesiana: “No tengáis miedo de ser religiosos, de consagrar vuestra vida al señor como Salesianos de Don Bosco”
Frutos de Vocación Salesiana
Este evento vocacional no es el único que se ha celebrado en las últimas semanas. La Inspectoría Salesiana María Auxiliadora (SMX) vivió las profesiones perpetuas de dos jóvenes salesianos el pasado 13 de junio en la parroquia de San Antonio Abad de Valencia. José Miguel Pérez y Mario Martín realizaron su Profesión Perpetua como Salesianos de Don Bosco en una eucaristía presidida por el Provincial de Salesianos María Auxiliadora (SMX), Fernando Miranda. El lema escogido por ellos fue “Da mihi animas, cetera tolle” (Dame almas, llévate lo demás).
Además, el pasado 30 de mayo cuatro jóvenes salesianos recibieron su ordenación diaconal de manos del cardenal Ángel Fernández Artime, en una eucaristía celebraba en la Basílica de María Auxiliadora de Madrid-Atocha. Con el lema “Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve” (Lc 22,27), Mario Ela, Pedro Trung, Rubén Ponce y José Ropero acogieron este ministerio eclesial, acompañados por los dos inspectores de España, Fernando Miranda y José Carlos Sobejano, numerosos salesianos, familiares y amigos que compartieron la alegría del compromiso y la recogida de los frutos vocacionales.












0 comentarios