Kalaha propone una forma distinta de aprender: a través de la creación colectiva. Concretamente, a través de un juego de mesa inspirado en la mecánica del kalaha o mancala, juego tradicional originario de culturas africanas y asiáticas. A través del Aprendizaje-Servicio (ApS) y del Aprendizaje Basado en la Creación de Juegos (ABCJ), el alumnado investiga, dialoga, diseña y comparte conocimientos sobre culturas de África Occidental y el Sahel, desde una perspectiva decolonial, de género, de derechos humanos y de cultura de paz.
Cuestionar lo aprendido para construir otra mirada
Durante las sesiones desarrolladas hasta ahora, el alumnado comenzó poniendo sobre la mesa sus ideas previas sobre África. Algunas nacían de la curiosidad; otras, de imágenes repetidas durante años en medios, libros, redes o conversaciones cotidianas. Una de las frases que surgió en el aula resume muy bien ese punto de partida: “Yo pensaba que África era un país…”.
A partir de ahí, Kalaha se convierte en una oportunidad para abrir preguntas, desmontar prejuicios y descubrir que no existe una sola historia sobre África. En la primera sesión, se comenzó con una nube de palabras sobre el continente africano. Aparecieron términos como pobreza, alegría, personas o necesidad. Esa dinámica abrió un diálogo a partir de una pregunta formulada por el propio grupo: “Si África tiene tantos recursos naturales… ¿por qué su situación económica es tan diferente a la de Europa?”.
La pregunta permitió hablar, con un lenguaje cercano y adaptado a la edad, del desigual reparto de la riqueza a nivel mundial y de algunas causas históricas, económicas y políticas que ayudan a comprender las desigualdades actuales. Porque educar para una ciudadanía global crítica también es aprender a mirar más allá, preguntarse por sus causas y reconocer que la pobreza y la injusticia no son inevitables.
A través de la investigación y el diálogo, la juventud se ha acercado a la realidad de países como Cabo Verde, Argelia, Malí, Marruecos, Senegal y Nigeria. Entre ambos centros, el proyecto va construyendo una mirada compartida sobre la diversidad cultural, social e histórica del continente africano.
Algunas voces del aula muestran ya cómo este proceso empieza a transformar la forma de mirar: “He aprendido que todos los países somos parecidos”, “que África tiene muchas culturas y cosas interesantes” o “que no todo es pobre y que hay cosas muy guapas”.
Todo este proceso de descubrimiento ya empieza a materializarse en los primeros resultados creativos del proyecto: prototipos de cartas que formarán parte de esta nueva versión del juego de mesa Kalaha, que tiene el objetivo de educar sobre la cultura y la diversidad africana.
Además, el proyecto prevé una versión física y una versión digital print & play, para que el juego pueda utilizarse como recurso educativo en otros espacios de la provincia.
El proyecto cuenta con la financiación de la Diputación de Huelva y con la colaboración de IESMALA —Instituto de Estudios Sociales del Mediterráneo, África y Latinoamérica— y Mentes Hexagonadas, que acompañan el proceso desde su experiencia en interculturalidad, migraciones, cooperación internacional y juego educativo.











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