El Papa León XIV culminó durante la jornada del viernes 12 de junio en Tenerife su visita a España, que le ha llevado a Madrid, Barcelona y a una última parada en Canarias para poner en el foco el drama migratorio que sufren centenares de personas cada año.
Gran Canaria fue el punto de partida de una radiografía social que tomó el muelle de Arguineguín como kilómetro cero de un mensaje certero: «la dignidad no tiene pasaporte». Durante su recorrido tuvo ocasión de reunirse con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, seminaristas y agentes de pastoral de las islas en la Catedral de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, y presidir una misa multitudinaria en el Estadio de Gran Canaria en la que asistieron más de 30.000 espectadores con una cifra superior a la misma en los aledaños del recinto. En ella estuvieron presentes una amplia representación de Salesianos Las Palmas, encabezados por su director José Antonio Perdigones.
«Un verdadero signo de comunión con la Iglesia universal y una renovada llamada a vivir con autenticidad el Evangelio”, compartía José Mazuelos, obispo de la Diócesis de Canarias, sobre el testimonio cercano de León XIV durante su recorrido en la isla. «Papa León, te queremos un montón ha sido una realidad», fue el lema con el que se resumía el sentir grancanario.
El amor de Dios no conoce fronteras
En la segunda parada fue recibido en el aeropuerto de Tenerife Norte por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo. Su primer encuentro lo dedicó a los migrantes en Las Raíces y posteriormente se desplazó hasta La Laguna para conocer las realidades de integración con iniciativas locales que trabajan por la inclusión de personas migrantes. El Pontífice escuchó las palabras del obispo de San Cristóbal de La Laguna, monseñor Eloy Alberto Santiago Santiago; de la ministra de la Inclusión, de la Seguridad Social y de las Migraciones, Elma Saiz Delgado, y finalmente el testimonio de diferentes migrantes, entre los que se encontraba Khalid Allal, un joven de 23 años acompañado por la Fundación Don Bosco Salesianos Social en su proceso de inserción y autonomía, dio su testimonio ante el Santo Padre.
Una amplia representación salesiana
Los Salesianos se hicieron presente en este encuentro de la mano de su Provincial, Fernando Miranda, que estuvo acompañado por Paco Jaldo, director de las presencias salesianas de La Cuesta y La Orotava, junto a un grupo de ambas casas, además de Joaquín Rodríguez, director de la ONGD Bosco Global, el salesiano referente en el territorio para el campo social, Pepelu Aguirre, e Ignacio Vázquez, director de la Fundación Don Bosco, que encabezaba una representación de entre 200 y 240 personas procedentes de distintos programas sociales de la entidad salesiana en la isla. El grupo estuvo formado por personas migrantes, personas en situación de sinhogarismo, jóvenes en procesos de emancipación y otros perfiles de alta vulnerabilidad que encuentran en la entidad un espacio de acogida, acompañamiento y nuevas oportunidades.
«Han sido días previos de preparativos para preparar la acogida y ha sido una preciosa experiencia de escucha del Santo Padre. Su invitación a mirar a todos como personas nos llama a darle a todos la dignidad que se merece», compartía Paco Jaldo sobre lo vivido, además de resaltar el regalo que ha supuesto el poder comentar para Radio TV Canarias el desafío que León XIV deja en esta tierra.
«Los testimonios escuchados han sido un verdadero signo de esperanza. Nos demuestran cómo la Iglesia trasciende de las ideologías y se sitúa en la búsqueda de la dignidad humana, sin mirar nacionalidades, culturas o religiones. Es el encuentro de personas con personas, con rostros y corazones que necesitan ser atendidos y cuidados», explicaba Joaquín Rodríguez sobre la invitación a abrir a ‘todos este mar de amor’. «El Papa nos ha mostrado una Iglesia que acoge y sana heridas, que integra para impedir que sufran un segundo naufragio en nuestra sociedad con la indiferencia y la exclusión. El Santo Padre ha hecho un claro llamamiento a quienes organizan rutas de muerte, explotan personas, hacen negocio y engañan a las familias: deténganse, conviértanse. Devuelvan lo arrebatado», añadía.
«Hay vida cuando se da vida»
Más de cuarenta mil fieles, congregados en el Puerto de Santa Cruz, celebraron la Santa Misa, la última de este viaje apostólico a España, en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
León XIV llamó a la comunión con Dios y con el prójimo, a la entrega sincera de sí, a dejarse evangelizar por quienes piden ayuda y no reducir la belleza de ese mar infinito que toca el cielo, a un simple intercambio de intereses y beneficios.
¡Alzad la mirada!
El Santo Padre agradeció la implicación de los miles de personas que han participado en la organización de su visita. «Doy gracias a Dios y a quiénes me han acogido en Madrid, Barcelona y Canarias. Regreso a Roma conmovida por cómo me han recibido: ¡Alzad la mirada!». «Regreso reconfortado por los testimonios de fe y de amor de iglesia, expresiones del gran corazón católico de España»











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