León XIV visitó de junio a los niños y niñas del campamento de verano “Estate Ragazzi” en el Aula Pablo VI del Vaticano el lunes 21 de junio, reservado para los hijos de los trabajadores de la Santa Sede.
Recibido con aplausos y gritos de alegría de los niños, divididos por colores según la franja de edad, el Pontífice les estrechó la mano y repartió caricias y sonrisas. Luego respondió a las preguntas de algunos de ellos.
La diversión “sin teléfono”
El primero fue Federico, que contó la gran diversión durante las actividades de Estate Ragazzi “sin teléfono”. En cambio, “durante el resto del año, cuando volvemos a casa, es casi imposible despegarse de la pantalla. A menudo nos sentimos un poco atrapados por lo digital y tememos perder de vista a nuestros verdaderos amigos o encerrarnos en nuestro propio mundo”, admitió el joven.
“La tecnología puede ser muy buena y nos sirve para muchas cosas, pero cuando estamos juntos no es necesario tener en la mano todo el tiempo el teléfono móvil o la tablet. Y de hecho somos felices cuando a veces no estamos atados a la tablet o al teléfono”, respondió el Papa.
Importancia de dialogar, encontrarse y jugar
“Es muy importante formar amistades, estar juntos, jugar juntos, quizá también estudiar juntos como personas, no como computadoras o máquinas, como tecno-robots. Somos seres humanos, personas, y es muy importante el contacto con los demás”, añadió. También cuando una familia está reunida, “no es suficiente que estemos todos ahí cada uno mirando su teléfono”, subrayó el Papa.
“Es muy importante aprender a dialogar, a conversar, a estar bien con los demás, a jugar juntos, e incluso a rezar juntos, porque, aunque podamos tener la Biblia y algunas oraciones en el teléfono, Dios no quiere mirar el teléfono: Dios quiere mirar nuestros corazones, nuestra vida”, afirmó León XIV.
Después, el Papa invitó a los niños a ser “libres de estas cosas que en sí mismas pueden ser divertidas, una ayuda, algo bonito”, pero recordó que “es mucho más importante desarrollar nuestro ser humano con la amistad, con la conversación y también con todo lo que están haciendo durante estos meses aquí”.
La advertencia sobre la dependencia de las Apps
El Papa también dirigió una palabra a los más grandes: una advertencia sobre ese “tipo de dependencia que, a propósito, ponen en los programas las aplicaciones del teléfono” y con las que “buscan hacernos dependientes” de la tecnología.
“Muchas veces ayudaría mucho poner límites, decir: ‘Después de cierta hora no miro más el teléfono’, ‘en ciertos momentos prefiero conversar con la familia, intentamos estar juntos’”, recomendó el Pontífice.
“No estamos todos conectados a un cable, ¿verdad? Somos seres humanos –añadió–. Vivir y desarrollar esta dimensión humana. Y también la parte espiritual de nuestra vida: buscar a Dios en la oración, buscar a Dios juntos en la familia, vivir un poco más libres de esta dependencia de la tecnología”.
El error del GPS y la dirección equivocada
Más personal fue la pregunta de Michela, que tomando como referencia el tema de este año de Estate Ragazzi, La vuelta al mundo en 80 días, pidió al Papa Prevost que reveló un secreto de sus muchos viajes por los cinco continentes.
León XIV respondió con una anécdota: “De pequeños todos aprendimos a leer mapas. Y si teníamos que ir de aquí, de Roma a Nápoles o a Tívoli, antes de salir estudiábamos el mapa… Hoy todos ponemos el GPS en el coche o en el teléfono y vamos”.
“Pues bien, varias veces en mi vida –en Italia, en otros países de Europa, en Perú y una vez también en Estados Unidos– puse el GPS y me llevó por un camino equivocado, me quedé atrapado y no pude llegar a mi destino”.
Aprender a pensar por nosotros mismos
Por eso, enlazando con la primera pregunta, el Papa recordó “que es importante no depender demasiado de la tecnología”. “Es mucho mejor aprender nosotros mismos a pensar –insiste–, tener la capacidad crítica de saber a dónde vamos en la vida, en los viajes, en todo. Estudiar bien, usar la capacidad que Dios nos ha dado. ¡No necesito el teléfono si el cerebro funciona! Sí, puede ayudarme, puede darme información, pero también es importante prepararse bien para viajar”.
“Dios –concluyó el Pontífice– nos ha dado una capacidad maravillosa con nuestra cabeza, con nuestro cerebro. Esto, en general, es algo que sirve para todos”.
El Papa “jefe explorador”
Al final de la visita, el Papa fue nombrado Jefe Explorador y recibió el kit del explorador y una placa de Estate Ragazzi. León se disculpó por no poder quedarse más tiempo ni responder a todas las preguntas, ya que lo espera la visita a la sede romana del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
“Antes de irme –dijo– pensaba que sería muy bonito que todos puedan decir también a sus padres que han rezado con el Papa, porque la oración es muy importante para nosotros. ¡Queremos que Jesús esté aquí con nosotros!”.











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