El intenso calor acompañó durante toda la jornada, pero no impidió que deportistas, entrenadores, voluntarios y familias disfrutaran de una experiencia única. La ilusión de los participantes, el compromiso de la organización y el espíritu salesiano hicieron posible una nueva edición para el recuerdo.
“Desde la organización queremos agradecer la implicación de todas las personas que han contribuido al éxito de esta cita, así como el comportamiento ejemplar mostrado por los deportistas dentro y fuera de las pistas y terrenos de juego”, compartían a la conclusión del evento.
Los Intersalesianos son una muestra de que el deporte, vivido desde los valores de Don Bosco, sigue siendo una herramienta extraordinaria de formación, encuentro y crecimiento personal.
“Finalizamos esta XXIII edición con la satisfacción del trabajo bien hecho y con la ilusión puesta ya en la próxima edición, deseando que la siguiente casa organizadora pueda disfrutar de una jornada tan especial como la que hemos vivido juntos. Porque en Salesianos, competir es importante, pero educar, convivir y crecer juntos siempre será lo más importante”, añadían.











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